Estaba allí, sentado como el otro día y el día anterior, estático si no fuera por el casi simbólico acto en el que sorbía una mezcla de agua fría y yerba mate como si refrescara, en su interior, el propio infierno donde el purgatorio de su conciencia caldeaban los motivos de indiferencia, hecha ya casi una tradición.
Al principio sentí curiosidad, ¿por qué se sentaba allí como si los días y las horas no importaran más que un grano de arena?… me preguntaba. Había llegado unos días atrás, me mudé a Paraguay por cuestiones laborales, decidí un hogar casi al azar, no me quedaría mucho tiempo.
Semejante atención generaba en mí aquel hombre y que decidí acercarme a él. Su jovialidad no era de extrañar, unas de las características más sublimes de los paraguayos. Me senté, don González, me adelanté a su persona. Lo veo poco cansado, algo agobiado, ¿qué le pasa? proseguí mientras mi mirada se centraba en sus ojos que sólo contemplaba lo que se encontraba a su al rededor, una jarra, una gastada guampa y una mesita bajo las sombras del árbol en la que estábamos.
Como si despertara de un sueño, luego de varios sorbos, hasta casi olvidando la pregunta responde… “acá co todo está perdido, nada podemo hacer, Ivai la porte ha mba’e reipota ore ro japo”
-Nada entendí- pero juzgué sus ojos y su expresión que exteriorizaba agotamiento, frustración e indiferencia irremediable. Su rostro manifestó más que sus palabras y no intentó ocultar que, con un dialecto popular, quiso responder.
Allí comprendí porqué algunos escritores había hablado acerca de los paraguayos, sus costumbres, su habitual indiferencia hacia tanta injusticia, corrupción e infortunio, su perfecta adaptación y aceptación a circunstancias penosas, la extraña percepción de sus derechos como si fueran derogados o incluso de que nunca existieron. Miles de palabras y penas me llenaron la cabeza con deseos de dispararle con sensatez, coraje, motivación y autonomía irrevocable… pero decidí que no era el momento, que la conversación debía continuar aunque fuera en otras circunstancias tal vez poco diferente a la actual.