Leyenda del Tereré

El año pasado, visitando a un amigo, sobre su escritorio encontré un libro titulado “Mitos y Leyendas. Cultura del Paraguay”. Me pasé el fin de semana trascribiéndolo para compartir pero nunca lo posteé. El autor es el Profesor Oscar Cabrera a quien pido los permisos correspondientes para compartir LA LEYENDA DEL TERERE.

Cuando los guaraníes vivían en las reducciones jesuíticas, y en las haciendas de los españoles, por mucho tiempo fueron obligados a internarse en las profundas selvas y traer las ramas de un árbol al cual ellos llamaban ka´a.

Algunos serían devorados por las fieras salvajes, otros morirían de sed o hambre. Un grupo de 10.000 hombres fue enviado de la reducción Santísima Trinidad para traer la apreciada  hierba, que los terratenientes y religiosos vendían en toda la Ciudad del Río de la Plata y Perú, y en esos tiempos ya lo llamaban “el oro verde” pues miles de personas lo consumían día a día como un té.

Entre este grupo de nativos encontraba Guasu´i a quien le gustaba cazar serpientes y llevaba siempre en sus viajes flechas hechas de takuára, pues para él eran los más filosos. Recurrieron un largo trayecto, no sin antes cruzarse con otras tribus salvajes, y lo peor, no había ni un arroyo y por mucho tiempo azotaba una gran sequía a esa región.

Ya cansados y sin esperanzas, después de tanto caminar decidieron sentarse bajo un árbol del ka´a, mirando Guasu´i a su costado vio un Hy´a  roto en unas de sus partes estaba llena de agua y de hojas del Ka´a. Mostró a su padre y le dijo que en el hy´a había agua, pero que si lo movían se derramaría  todo el líquido que tanto necesitaba.

Enseguida la creatividad del joven indio encontró la solución. Cortó una a una sus flechas en varias partes, éstas tenían grietas en el centro y repartió a cada uno de sus compañeros las finas takuáras, que se habían convertido en pequeñas bombillas que a cada uno sirvió para saciar su sed.

El jugo de las hojas que había caído en el agua le daba un sabor especial y además les hizo recobrar el ánimo. Esta experiencia la llevaron a su tribu y es empezaron a expandirlo, hasta llegar hasta nuestros días y nosotros lo llamamos “Terere”. Símbolo de integración y comunicación.

Resalto esta última parte, símbolo de integración y comunicación. Es así, desde hace cientos de años. Salud. :D Dedicado a los amigos de #tererevirtual

Comentarios

  1. martin dice:

    terere con tacuara… see.!! reseña historica informativa y cultural…

  2. Mario dice:

    Debo cambiar mi takuara, tambien mi cambuchi.
    En unos días, que se viene el la primeraver y el verano ar-diente