Aquel policía de tránsito que corta el paso para dejar pasar a una anciana con su carrito, aquel que se encuentra donde no funciona un semáforo y no donde no haga falta, aquel que se percata de la infracción y no lo inventa, aquel que saca su cuaderno de apuntes para cumplir la ley y no para intimidar, aquel que educa y no amenaza. ¿Conocés a alguno con estas características?
Sin ánimos de contemplar la mirada de Jimmy Wales solicitando dinero, al estilo Gato con Botas, he visitado Wikipedia para conocer la definición exacta de un Policía de Tránsito y encontré claramente establecidas las funciones pero, aquí entre nos, ¿Con qué labor, palabra, adjetivo, oración o imagen relacionás a una policía caminera? La Luz Roja, aquella Luz que no debe cruzarse bajo ningún motivo, no existe justificación alguna, trae serias repercusiones psicológicas, complejo de persecución, complejo de culpabilidad, complejo de Hamlet y algunas que otras fobias como Agateofobia, Agirofobia, Anablefobia, etc. Al final ¿Quién debería multar a quién?
La última vez que me detuvo una agente del orden vehicular, fue porque me encontraron en total fragancia cruzando luz amarilla tenue. A continuación, la conversación:
# Registro y habilitación por favor.
+ Aquí tenés.
# Sr. Mario, me parece que está apurado.
+ Nooo, para nada.
# Vino pegado al colectivo y cruzó luz amarilla. Debe tomar cierta distancia del colectivo para evitar accidentes.
+ Si, entiendo.
# Tenía que frenar.
+ Si frenaba me quedaba en medio de la calle.
- Allí otro vehículo con chófer de menor fortuna, cruza luz roja, deja la conversación para decirle a su mano derecha “hacele la multa” y luego se marcha.
+ ¿Multa? ¿Por qué multa?
*Porque cruzó luz roja.
+ ¿Luz roja? Tu amigo acaba de decir que crucé luz amarilla y que debían tener más cuidado.
- Al escuchar el otro agente que –elevé la voz-, hizo una gesticulación exigiendo mi libertad otorgándome el derecho al Habeas Data
Tomo mis documentos y sigo como si nada. Desde ese momento, cada semáforo, cada esquina se ingenia para convertir la luz verde en ROJA, sin aviso, sin piedad, como el estallido de un globo, sin previo aviso. Desde aquel entonces, el terror y yo, nos encontramos en cada cambio de Luz.